Hay repudio en Colombia tras conocerse la muerte de Leidy Johana Morales Hurtado de 26 años de edad, oriunda de El Carmelo, Cajibío, Cauca, quien fue torturada y asesinada de manera brutal en zona rural de Cali, Valle.

La joven había desaparecido el pasado 28 de diciembre y cuatro días después fue encontrada con múltiples signos de maltrato en un caño. El cuerpo desnudo tenía las piernas fracturadas y estaba amarrado con alambre de púas a un tronco en un canal que desemboca en el Río Cauca, en el corregimiento de Navarro.

A la víctima le removieron las huellas dactilares, entre otras partes de su cuerpo, lo cual retrasó su identificación. Además, había sido víctima de aves carroñeras y fue necesario un análisis de su placa dental para reconocerla.

Hasta el momento las circunstancias de su muerte no se han aclarado pero las autoridades anunciaron las investigaciones para capturar al responsable.

La joven había desaparecido luego de trabajar con su padre en un local del Centro y, según los testigos, cuando llegó a su vivienda en el barrio Desepaz, del oriente de Cali, un hombre que la estaba esperando se le acercó, la abrazó y se la llevó caminando.

Luego, no se volvió a saber nada de ella hasta el 2 de enero cuando llamaron a la familia para reportar el hallazgo de un cuerpo con rasgos similares.