Solo el 1% de los incendios de cobertura vegetal en el país, corresponde a fenómenos naturales derivados de eventos meteorológicos. En el resto de conflagraciones forestales hay involucradas manos criminales.

Para salvaguardar el patrimonio natural de la caleñidad, el Departamento Administrativo de Gestión del Medio Ambiente (DAGMA), desde hace tres meses inició un proceso de intervención de los predios de protección y conservación de la ciudad.

Dicho proceso incluye la implementación de barreras cortafuego y líneas de control de igniciones, con el propósito de mitigar los riesgos de incendios forestales en la temporada de sequía y vientos, que apenas comienza.

Las barreras cortafuego o líneas de control son un espacio de terreno que no posee ningún tipo de material orgánico de fácil combustión, lo que permite a los organismos de socorro poder controlar una conflagración.

Los guardaparques y guardabosques del DAGMA, con la ayuda de soldados del Batallón de Policía Militar #3 General Eusebio Acosta, terminaron la construcción de los 3,6 kilómetros de línea cortafuego en el predio Piedra Grande de la Alcaldía. En ese mismo sentido, desde el martes 4 de agosto comienzan la construcción de barreras en el cerro Los Cristales y Cristo Rey.

El llamado a la ciudadanía es a reportar de inmediato si ven fuego en zonas verdes o forestales y a evitar arrojar colillas o cigarros encendidos en este tipo de espacios. Asimismo, se recomienda no dejar residuos durante visitas a los parques, no realizar fogatas o tirar elementos inflamables cerca de coberturas vegetales, así como evitar hacer prácticas agrícolas usando fuego para limpiar terrenos.